miércoles, octubre 15, 2025

Chau no. 100

Los días pasan extraños. Cálidos, rápidos, sin pausa. Un día abro los ojos es lunes y un parpadeo y ya es domingo otra vez, los fines de semana serenos.  Tantos cambios tantas cosas que pasan se nos olvida que estamos de paso, se nos olvida que hoy estamos y mañana, quién sabe!  Hay días que quisiera poder hablarte, compartirte las cosas del día a día, o cuando me pasa algo muy gracioso para reírnos juntos. Luego me acuerdo de que eres un pendejo y se me quita. No quisiera aceptarlo, pero me hace falta mi mejor amigo, o mejor dicho un mejor amigo. Esporádicamente te encuentro en fracciones entre las personas que me rodean: los chistes con una, las anécdotas graciosas con otras, incluso la atracción con otras (en ese coqueteo casual que a veces no logro controlar). Aún no encuentro el paquete completo y mejorado, y quizás nunca lo encuentre y también está bien.

 

Te he soñado, y me da coraje soñarte, por que todo el dolor se me viene de golpe, no sé cómo reaccionaré si un día te encuentro por el mundo, en mis sueños me da coraje, te veo, y hago como que no te veo, tú te acercas a mí y yo te pido que te alejes, que te vayas, que desaparezcas otra vez, que no me hables, que no me toques, que no me mires… Aún no te perdono y no sé si algún día lo pueda hacer. Odio no concluir, y tú, definitivamente eres un cobarde. No necesito una disculpa, tampoco que me busques para terminar lo que ya está terminado, sólo odio que haya pasado así, por que pudimos seguir siendo amigos, pero también hay que aceptar que hay cosas que están destinadas a no ser.

 

Odio acordarme de ti, odio extrañarte. Nunca te perdonaré y he aprendido que eso también está bien. Aunque a veces te extrañe, hace mucho que ya no te siento conmigo. Hace mucho que siento que se rompió esa conexión que nos unía, y el hilo lo cortaste tú.

 

Lo más probable (como siempre ha sucedido) es un que un día cualquiera me extrañes, y empieces a rondar mis redes, y quizás me escribas un mensaje cuando te desbloquee, como otras tantas millones de veces. Pero yo ya no estaré disponible, ya no más. Ya no me permitiré darte otra oportunidad. Ya no me permitiré desgastarme en algo que no tiene futuro. Una relación de una persona. No, ya no…  Sé que me extrañarás, y ese será tu castigo.

 

Creo que siempre estuvimos destinados a no ser. Hoy acepto lo que siento por ti, y lo dejo ir.

 

Au revoir, mon petit ange.